Tuxpan, el Granma y Cuba: 60 años de historia

México (PL) Sesenta años atrás, en la noche del 24 para el 25 de noviembre de 1956, llovía a cántaros en Tuxpan, en el estado mexicano de Veracruz.
Una casa (hoy museo) de estilo californiano, se sumaba en la penumbra y la complicidad de la gesta que iniciaba Fidel Castro, embozado en una capa, quien en las afuera esperaba a los grupos de revolucionarios que integrarían la expedición del yate Granma.
A la embarcación de recreo, con capacidad para unas 14 personas, fueron subiendo cargados de armas y pertrechos los 82 expedicionarios del Granma que, con sus luces apagadas y evadiendo la vigilancia portuaria, enfiló por el rio Tuxpan rumbo al Golfo de México, con proa libertaria hacia Cuba.
Seis décadas después, aquel acontecimiento fue conmemorado en la Casa Museo de la Amistad México-Cuba de Tuxpan.
En los jardines las banderas de ambas naciones, una estatua de José Martí; en las fachadas las imágenes de Fidel Castro y Ernesto Guevara. También esculturas de Guillén Zelaya, el mexicano del Granma, y del expedicionario dominicano Ramón Emilio Mejía. En el área museable fotos de los revolucionarios, uniformes, objetos históricos, frases de Martí y de Fidel.
La encargada de negocios de la embajada cubana, Sonia Hernández, evocó aquellos momentos que dieron relevancia a este punto de la geografía mexicana. En el público autoridades locales, amigos de Cuba, escolares, cubanos, incluido el consejero cultural de la isla, Fidel Antonio Orta, quien evocó a tantos mexicanos y cubanos unidos por la historia.
Modesta y algo tímida, estaba Hilda Bravo, mexicana; lleva en sus manos una gorra verde olivo: “Me la regaló Fidel”. Al otro lado del rio la ciudad de Tuxpan se extiende a lo largo del malecón, por la ruta que hace 60 años inició el Granma.
* Corresponsal de Prensa Latina en México.
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