Belleza e historia conjuga la provincia cubana de Holguín

La conjunción de bellezas naturales y riquezas históricas caracterizan el encanto de la provincia de Holguín, al norte de la región oriental de Cuba.
Reconocido en la historiografía como el territorio por el cual llegara el almirante Cristóbal Colón a la isla, en su viaje de “descubrimiento”, guarda numerosos tesoros arqueológicos como el cementerio aborigen Chorro de Maíta.
La tierra más hermosa, como la llamó el español al desembarcar por la zona de Bariay, tiene playas de tonalidades azul turquesa y arena blanca que seducen a los visitantes nacionales y foráneos, quienes han establecido a esta provincia como uno de los polos turísticos más importantes del país.
Guardalavaca, Pesquero y Esmeralda son nombres de balnearios privilegiados en las memorias de los vacacionistas que llegan hasta esta zona de la mayor de las Antillas, a los que se unen los de ciudades como Gibara, también centro de la intensa vida cultural de la provincia.
Eventos nacionales donde confluyen diferentes manifestaciones artísticas, como la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, Romerías de Mayo o el Festival Internacional del Cine Pobre, tienen por escenario la región holguinera.
En ellos se mezclan lo moderno y lo tradicional, matizados por la idiosincrasia de sus habitantes, quienes viven orgullosos de símbolos tan diversos como la escalinata de la Loma de Cruz y el edificio de la Casa Consistorial, más conocida como La Periquera, en la ciudad capital.
Pero sin duda son las plazas de la urbe holguinera uno de sus aspectos más llamativos, al tener varios de estos espacios situados de forma continua, razón por la cual se le conoce con el epíteto de ciudad cubana de los parques.
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