La Capilla Sixtina, del Vaticano a México

México (PL) Junto al Monumento a la Revolución, en Ciudad México, se presenta una de las obras artísticas más notable del mundo, la mística de la creación, la felicidad y la condena a partir del evangelio de la Iglesia Católica Apostólica y Romana.
Por primera vez en la historia una réplica, a escala natural, de la Capilla Sixtina se presenta fuera de El Vaticano y su notoriedad se debe capitalmente a sus decoraciones, a los fresco, al tesoro artístico de su bóveda, creaciones de Michelangelo Buonarroti (Miguel Ángel) sobre el Juicio Final.
Por encargo del papa Julio II, entre 1508 y 1512 Miguel Ángel la decoró, consagrando al arquitecto, escultor y pintor italiano renacentista como el más grande artista de todos los tiempos.
Años después del “Saco de Roma” (saqueo de Roma) para los papas Clemente VII y Pablo III realizó nuevas pinturas en la pared del altar sobre el mismo tema (El Juicio Final, 1536 y 1541).
En el pabellón existen también otras creaciones universales que surgieron en la época de Sixto IV, de las paletas de Sandro Botticelli, Pietro Perugino, Pinturicchio, Domenico Ghirlandaio, Cosimo Rosselli y Luca Signorelli.
Las pinturas revelan la vida de Moisés, los retratos de los papas que habían gobernado la Iglesia, así como cortinajes con artificio religiosos.
Los frescos de Miguel Ángel y de otros relevantes artistas italianos atraen a miles de mexicanos que visitan la réplica de la Capilla, creada a un costo de 45 millones de pesos (cerca de tres millones de dólares).
* Corresponsal de Prensa Latina en México.
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