El 11 de septiembre todavía conmociona

Nueva York, EE.UU. (PL) El 11 de septiembre de 2001 el mundo miró con perplejidad el ataque terrorista contra las Torres Gemelas de esta ciudad estadounidense, y aún conmociona leer los nombres que aparecen en el monumento creado tras el hecho.
Cerca del área donde estuvieron los emblemáticos rascacielos se levanta imponente el One World Trade Center, erigido de 2006 a 2014 como centro principal del reconstruido World Trade Center, que, con sus 541 metros, constituye el edificio más elevado del hemisferio occidental y el sexto más alto del mundo.
Pero son las piscinas ubicadas en el lugar donde estuvieron las Torres Gemelas, obra del arquitecto Michael Arad y el paisajista Peter Walker, las que suelen estremecer al visitante que llega deseoso de conocer más sobre lo sucedido.
Los nombres de las casi tres mil personas muertas en los ataques de 2001, y de las seis fallecidas en un atentado en 1993, están inscritos en paneles de bronce alrededor de los bloques de agua, que, según la página web del monumento, contienen las cataratas más grandes creadas por el hombre en América del Norte.
Muchos son los curiosos que se acercan cámara en mano para perpetuar su visita al simbólico sitio; incontables los que tratan de buscar el ángulo exacto para captar en toda su majestuosidad al One World Trade Center, pero también se aprecia el homenaje íntimo, quizás de un familiar, quizás de un amigo.
Así se percibe en la flor blanca que alguna mano tierna colocó sobre un nombre específico; así se aprecia también cerca de allí, en el Monumento a los Bomberos de Nueva York, un bajorrelieve en bronce de 17 metros de largo y dos de alto que recuerda a los 343 miembros del cuerpo caídos durante las labores de rescate.
* Corresponsal de Prensa Latina en Estados Unidos.
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