Terremoto en México: relámpago de la naturaleza

México (PL) A una semana del terremoto de 7,1 grados en la escala de Richter que golpeo el centro de México, las personas no logran recuperarse del impacto causado, máxime cuando han continuado las replicas, no solo de ese seísmo, sino también del anterior de 8,2 grados al inicio de mes.
Eloisa Barreto cuenta que limpiaba una parte de la avenida Reforma, una de las vías principales de Ciudad México, cuando vio cambiar su vida en segundo. Nunca pensó en un golpe tan fuerte, destructor.
Todo, dice, se movía y caía delante de mí, solo atiné a sentarme, porque no podía permanecer en pie.
Tiene 26 años, es de los Reyes Ixtacala, municipio de Tlalnepantla de Baz, estado de México, y afirmó a Prensa Latina que en la actualidad percibe como si todo se meciera a su alrededor.
Al igual que esta joven, Petra, Antonia, Julia y Edilberto vivieron esos momentos excepcionales que sacudieron el centro del país, hizo colapsar más de 100 edificios, y dejó más de 300 muertos y cientos de heridos.
Los especialistas en sismología estiman que los dos movimientos fueron más fuertes que el de 1985, el cual dejó la ciudad prácticamente destruida y cerca de 10 mil víctimas.
Para José Carrera, miembro de una brigada de rescate, los sismos son como relámpagos estremecedores; lo cambian todo en segundos, hasta la forma de pensar de las personas que tratan de salir de un infierno provocado por la naturaleza.
La vida se detuvo y las avenidas y calles invadidas se colmaron en la capital de millones de personas en busca de sus hogares. Todo se paralizó y de las entradas del metro fluían, como pudieran, miles de mexicanos en busca de seguridad.
A nuestro alrededor percibo, sollozos, llantos, suplicas a Dios y reclamos de padres a hijos y a la inversa: “Cuídense, protéjanse, cuiden a la abuelita” y, en fin, hasta daban su auxilio a las mascotas.
Alguien me comentó que los mexicanos son hijos de los sismos; nunca nos dejaran, pero seguirán luchando por la vida. Esa es la realidad que observamos; después de las sacudidas, un nuevo terremoto, este humano, lucha por salvar vidas y restaurar los daños.
* Corresponsal de Prensa Latina en México.
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