Al encuentro del impresionismo en el Museo de Orsay

París (PL) El Museo de Orsay es uno de los sitios en París de visita obligada para los amantes del arte, y principalmente para quienes admiran la obra de los creadores que, a finales del siglo XIX, se atrevieron a romper las reglas de academicismo y abrir un nuevo universo estético.
“Los impresionistas”, les llamaron desde entonces a figuras como Claude Monet, Eouard Manet, Paul Cezanne, Auguste Renoir y Edgar Degas, cuyas pinturas dejaron atrás la obsesión figurativa para imprimir en los lienzos imágenes de profunda subjetividad.
En Orsay, ubicado a orillas del río Sena, están las obras de esos grades artistas que abrieron la puerta a la explosión de “ismos” que vendría después: realismo, naturalismo, expresionismo, surrealismo, dadaísmo…
El museo ocupa las instalaciones de la antigua estación de trenes de Orsay, que fue diseñada para la Exposición Universal de París de 1900 por el arquitecto Victor Laloux.
En la década de 1970 se decidió renovar la edificación para convertirla en un museo, que tras varios años de trabajo fue inaugurado en 1986 por el entonces presidente de Francia, François Mitterrand.
Aunque la obra de los impresionistas constituye la protagonista de Orsay, el sitio acoge numerosas pizas que precedieron a esta corriente, incluidas creaciones de grandes maestros franceses como Eugene Delacroix.
De hecho, el museo se especializa en el período 1848-1915, tomando el relevo del Museo del Louvre, que atesora colecciones que van desde la antigüedad hasta 1848.
Entre las muchas joyas que se pueden encontrar en Orsay sobresalen La noche estrellada, de Vincent Van Gogh; Almuerzo sobre la hierba, de Eouard Manet; y la escultura de La pequeña bailarina, de Edgar Degas.
* Corresponsales de Prensa Latina en Francia.
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