Carnaval de Oruro, conjunción boliviana de folclor y fe

La Paz (PL) Fe, folclor y alegría son tres de los principales componentes del conocido Carnaval de Oruro en Bolivia.
Considerado uno de los más hermosos del mundo, conjuga religión y cultura, a la vez que deviene uno de los eventos lúdicos más esperados en el país.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura reconoció en 2001 esta celebración en la que al ritmo de talentosas bandas se interpretan morenadas, tinkus, caporales, diabladas, pujllay, llameradas, salays y otras danzas.
Con trajes multicolores de diseños peculiares y sus mejores coreografías, los danzarines muestran un talento que potencian desde edades tempranas y que perdura durante toda su vida.
Miles de familias bolivianas, así como turistas nacionales y extranjeros se ubican desde la Calle Potosí hasta el Santuario de la Virgen del Socavón para disfrutar de las procesiones coreando y bailando cada una de las interpretaciones musicales.
Según la creencia popular, el carnaval representa la lucha del bien contra el mal y la victoria del ejército de los ángeles, guiados por el arcángel Miguel, sobre los diablos, a los que llevan hasta el santuario de la virgen para mostrar arrepentimiento y profesarle devoción.
No obstante, también es una de las máximas expresiones artísticas de Bolivia y una muestra de la riqueza cultural del país, de ahí su reconocimiento como uno de los mejores carnavales del orbe.
El carnaval de Oruro es, en definitiva, un espectáculo inigualable con el que Bolivia hace gala de su sincretismo cultural y religioso.
*Corresponsal de Prensa Latina en Bolivia
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