Casa de la primera imprenta de América en Ciudad México

La primera imprenta de América se remonta a la época prehispánica. Estuvo situada en una de las esquinas de lo que fue el Templo Mayor del pueblo mexicano, hoy en las calles Moneda y Licenciado Primo Verdad, en el casco histórico de la Ciudad de México.

Cuentan que el predio sobre el cual se erige este edificio fue parte del recinto ceremonial dedicado al dios Tezcatlipoca, que en lengua náhuatl quiere decir espejo negro humeante; considerado por los originarios de estas tierras como el señor del cielo y de la tierra.

Fue el arzobispo Juan de Zumárraga quien recibió aquí en 1539 una imprenta traída de Europa para apoyar el proceso de evangelización. En ese entonces en este sitio estaba instalada la llamada Casa de las Campanas.

Un cajista de origen italiano llamado Juan Pablo de Bresca, representante de Juan Cromberger, impresor alemán radicado en Sevilla, acometió las primeras publicaciones, entre ellas el catecismo titulado: Breve y más compendiosa doctrina cristiana en lengua mexicana y castellana, escrito por el propio arzobispo Zumárraga.

Luego el lugar tuvo disímiles usos, en el siglo XVII perteneció a la Orden de las Carmelitas Reformadas y fue parte del monasterio de Santa Teresa; un siglo después pasó a la Real Orden Militar de Nuestra Señora de la Merced.

En 1847 las tropas de Estados Unidos ocuparon la casa y destruyeron los archivos. Más adelante tuvo otros muchos destinos, algunos asociados a papelería e impresión, hasta que en 1989 fue adquirida por la Universidad Autónoma Metropolitana, devenido centro de educación continua, con objetivos docentes y de difusión de la cultura mexicana y universal.

Aquí se muestran objetos encontrados en el proceso de remodelación del inmueble, como una talla en piedra de una cabeza de serpiente hallada en 1989, considerada parte del conjunto de Tezcatlipoca. Pesa casi una tonelada y estuvo durante siglos debajo de esta casa a 1,55 metros de profundidad.

Las coquetas Catrinas, originalmente llamada La Calavera Garbancera, obra de José Guadalupe Posada, desde los balcones de esta casa le dan ahora la bienvenida al visitante, cuando se cumple este año el centenario luctuoso del artista mexicano.

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