Colombo, tradición y modernidad

Desde hace más de dos mil años, Colombo fue una de las escalas obligadas de los marinos y comerciantes que enlazaron el este y el oeste de Asia, debido a su posición estratégica y a su gran puerto natural.
Conquistada a través de los siglos por portugueses, holandeses e ingleses, la ciudad fue un crisol de culturas que hoy se manifiesta en una vasta diversidad de razas, lenguas, arquitecturas y tradiciones. El budismo, empero, resistió todos los embates y sigue siendo la religión mayoritaria.
Por lo general se cree que Colombo es la capital de Sri Lanka, pero lo cierto es que desde los años 80 esa condición la ostenta la vecina ciudad de Sri Jayawardanapura Kotte. Está considerada, eso sí, una de las urbes mejor trazadas y más modernas del sur de Asia.
Una de las cosas más llamativas de la capital comercial de Sri Lanka es su limpieza: es difícil encontrar un papelito en las aceras y la gente, hasta la más humilde, viste con pulcritud y siempre lleva en el rostro una diáfana sonrisa.
Nadie diría que el país prácticamente acaba de salir de una devastadora guerra interna de casi 30 años. Los srilankeses, y en especial los pobladores de Colombo, están haciendo todo lo posible para que nadie lo sospeche siquiera.
Y lo están consiguiendo.
as/ba